El primer paso para empezar a ahorrar dinero es la planificación. Cuanto mejor planeado esté nuestro viaje, más barato será.
La primera decisión es… ¿Cómo voy al destino? ¿en coche, avión o otro medio de transporte? Depende de que tipo de viaje y el destino una opción será mejor que otra. Por lo que lo recomendable es no descartar ninguna y probar diferentes opciones. Es decir en ocasiones utilizar nuestro vehículo, debido al precio de la gasolina y los peajes de carretera, puede ser más caro que viajar en tren o en avión.
Si nuestro destino es lejos y nuestra única opción es el avión, la clave está en el tiempo. Es mucho más probable que encontremos un buen precio si compramos el billete con mucho tiempo de antelación (incluso más de 6 meses antes), dado que las ofertas de ultima hora son cada vez menos frecuentes.
Normalmente es más barato si volamos un martes y lógicamente es más caro si queremos volar un sábado o un día festivo. También suelen ser más baratos los vuelos con una hora de salida más incomoda, por ejemplo después de las 18:00h o de madrugada, cuando es mucho más difícil llegar al aeropuerto sin transporte público.
Pero la mejor manera de ahorrar es comparar distintos vuelos, horarios, compañias, opciones con escala, etc. Para esto la mejor herramienta es Skyscanner.

